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Samuel Garay

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Mi inexpresión aparta la atención del que se quiere acercar a mí
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August 15

"Por su seguridad no se recargue en las puertas, gracias"

“Próxima estación: Hidalgo”. Ahí está de nuevo. Me indica oportunamente mi bajada, sin gestos ni tonos arrogantes, hipócritas. Es el único cuasi diálogo amigable del día. ¡Pero qué estúpida soy!, qué mediocridad de pensamiento, es sólo una grabación, es una voz inhumana. Combato contra los ciegos que desean entrar al ambiente lleno de fragancias difuntas, miradas sin fin y sueños súbitos que yo imploro abandonar. Logro salir. Camino bajo la influencia de los demás. Sigo la fila, la establecida por hormigas humanas. El destino es el de siempre, apesta a aburrimiento. Las escaleras eléctricas me arrullan aún más con su incansable andar. Coloco un pie, luego el otro y me sostengo del pasamanos cubierto de inmundicia. Se han terminado. Debo seguir bajo mi propia fuerza. Subo, derecha, izquierda, bajo, unos pasos más… me detengo, no sobrepaso la línea amarilla. Por fin, llega  el gusano amarillo que me llevará a mi destino. Frena, se alista a vomitar e ingerir a la vez seres cansados física y espiritualmente. Ingreso de nuevo. Como siempre, me toca entrar al último. Veo el rostro opaco de un ser frente a mí. Soy yo, no me había fijado. Se aproxima la siguiente estación. Ingresa más gente. Me oprimen contra la puerta que señala con letras rojas no recargarse en ella… lo siento. Las puertas se unen. La temperatura asciende. Oh exquisito calor sofocante me diriges al deseo de ser tocada indirectamente por seres desconocidos. El sudor brota. Se asesta en mi sostén, en mis bragas, quiero desprendérmelas. Froto mis nalgas contra el brazo descansado del tipo que no cedió el asiento a la vieja. No se da cuenta del manjar, el cansancio censura su morbosidad. El oficinista detrás de mí se ha dado cuenta. Me califica de pecaminosa con la mirada mientras el bulto entre sus piernas lo delata. Le hundo mis uñas por unos segundos, lo entusiasmo aún más. Ahora le toca a mi mano zurda. Finjo un desequilibrio y me aferro al pasamano, no sin antes rozar los senos de la estudiante adolescente que escucha música, por supuesto le pido una disculpa. Líneas veloces y brillantes atestiguan desde el exterior. Estoy mojada, mis bragas han cedido ante la lluvia de mi vagina. “… ningún pasajero debe permanecer a bordo”. He llegado, sin embargo, el único que me recibe es el aire frío con la triste soledad de siempre.

 

SAMGAR

12-08-06

May 22

El Joel

Qué hay ese Joel, me da gusto que sean Angie y tú los únicos que comentan en este espacio. Y sobre el último texto que publiqué es un gargajo, maldita descripción miserable, ni modo, la estoy perfeccionando con estos pequeños ejercicios. Ahí te ves, ya no entro al Messenger porque lo han bloqueado, tú sabes como desbloquearlo?
May 18

cÓMETELO

Lo anuncia con orgullo, sin pena. Interrumpe el equilibrio del entorno con un tremendo jalón de aire que produce un estruendoso sonido. Una exacerbada aglomeración de saliva y mucosidad en la faringe se ha producido. La empuja hacia la lengua y la sostiene ahí por uno par de segundos. Es hora de desahacerse de ella. Sopla intensamente y forma una pequeña letra o con sus labios. La mezcla viscosa es arrojada sin ninguna contemplación. Está sola desde ahora. Yace embarrada sobre un paraje urbano esperando el tiro de gracia en una pisada, en una escoba o en una lengüetada de algún perro muerto de hambre.
DIE ENDE
SAMGAR 18-05-06

Vaivén

Su atención se fija en un punto, o mejor dicho en varios, pero digamos que estos pertenecen a un solo cuerpo. La mirada antes suspendida en la nada ahora recibe con regocijo la movilidad de una figura ajena. Se entretiene con ella de manera morbosa. Sus ojos febriles no se despegan de aquellas partes sinuosas. Desearía aglutinar su volumen entre sus manos, acariciarlo, amasarlo; ensuciarlo con sudor, con la mugre obtenida del torniquete, de los pasamanos, de la puerta que dice “no recargarse” y del usuario empujado para abordar el vagón. Fantasías recopiladas del cómic porno del día "Secretas Tentaciones" vienen a su mente:

Deslizo mi mano por el escote de Leonor y la otra se sumerge entre sus bragas...

-Por favor Ramiro, métemela muy fuerte -reclama Leonor a su ardiente hombre-.

Cómo le gustaría convertirse en ese personaje mas sabe que es imposible, por eso continúa sólo saboreando con la mirada el festín prohibido. No obstante, el convoy ingresa a la siguiente estación. Los usuarios se alistan para bajar, interrumpen el agasajo. Se abren las puertas, se ha ido.
DIE ENDE
SAMGAR 18-05-06

May 12

Ceder o no ceder

Ceder o no ceder

Ceder, otorgar sin pedir nada a cambio.

El vagón del metro atiborrado de personas molestas, cansadas, dormidas, comerciantes, fisgones, pervertidos; unos sentados otros parados, estos últimos abundan. Entre apretones, empujones y arrimones, surge la figura de una bella mujer –bella según los estándares comerciales de la actualidad– mejor que todas las de ese vagón.

En su cara se nota disgusto, como diciendo: "malditos nacos". Ella no lo es porque lleva falda, tacones y blusa de Zara, un celular Sony de última generación, por eso no es una de ellos. Y si viaja en metro es porque se le atravesó la loca idea de hacer algo cool, fuera de toda su majestuosa monotonía.

Todos los asientos ocupados, hasta los que pertenecen a los minusválidos, viejitos y mujeres embarazadas y con niño en brazos. Sin embargo, ninguno contiene este tipo de seres humanos, al contrario puros bueyes, porque eso son. Soñolientos, muy, pero muy cansados o leyendo literatura de primer nivel, que dijeron "El Libro Vaquero", pues no, algo más complejo como "Club de Divorciadas para Excitarte" o "Relatos Morbosos".

La puta música del mugroso ambulante con su recopilación de Reggaetón que incluye La Ametralladora, Gasolina y otras mierdas más, a todo volumen. Estropeando el oído de todos, menos del que saca sus 10 varos y se va contento con su "ce-de" a casa. Mientras, la chica cool aguanta la mirada morbosa del muchacho cacariso con gorra Von Dutch de Tepito. Pide permiso y avanza entre arrimones y groserías. Se coloca enfrente del asiento "reservado". Una mirada la recorre de pies a cabeza. Es un señor que parece decente. Porta traje, zapatos boleados, raya de lado y un libro, uuuyyy, ya se fregó la cosa, el autor es Carlos Cuauhtémoc Sánchez y su hit Juventud en Extásis. Mientras la escanea visualmente por segunda vez le pregunta cortésmente: "¿Gusta sentarse?", a lo que ella responde: "Gracias, muy amable". Se sienta y el caballero comienza a disfrutar del escote pronunciado de la bella dama.

Lo que nadie sabe es que antes de la bella dama existió otra. Pesaba como 80 kilos, utilizaba jeans a la cadera y una playera con la leyenda "La suerte de las feas a las bonitas no nos importa". Traía dos grandes bultos, en uno llevaba todo tipo de frituras y golosinas, me imagino que para su pequeño changarro; y en el otro miles de chucherías que se compró en la hermosa e intransitable calle del Carmen. Entonces, sin un dejo de gracia o belleza en la mujer de enfrente, el intento de caballero lector de grandes Best Sellers rechazó la buena acción del día.

DIE ENDE

SAMGAR 12-05-06

May 05

Ignora cada cual a su manera

Un artista sin ambición o mucha mala suerte pide como foro el sucio suelo del microbús al operador. “Tocaré la armónica para ustedes, quien me guste apoyar de antemano gracias”, dice a los que miran sin observar y a los que escuchan sólo para cerciorarse del nulo asalto. El repertodio de dos melodías sirven de fondo musical a la plática, al sueño del bebé, a la lectura, a los ojos distraídos y al mecánico movimiento del chofer. El último soplo ha llegado y da paso a la frase del que pide ayuda voluntaria por su trabajo ambulante: “lo que gusten cooperar”. La mano extendida se queda con su propio sudor, ninguna moneda lo acompaña, nadie salva a los habitantes interinos de la codicia colectiva. “Culeros”, grita mientras salta de la unidad y va en busca de un mejor público.

Debiera ser así mas no lo es

Este es mi punto de vista, por lo tanto subjetivo, para nada objetivo. Dicha razón puede etiquetar mi opinión como frágil, sin fundamentos, fuera de lugar. Sin embargo, no me importa. Todo comenzó el 17 de enero y no el 16 como todos los demás practicantes, desde ahí se encuentra el error. Empecé a destiempo. Mi destino el suplemento Por Fin, se publica los viernes con el periódico El Universal. Primero, presentación con el jefe y con los subjefes, todos con lindas sonrisas pero ansiosos de regresar a su trabajo y no de estar viendo a un tonto practicante. Alejandro Cárdenas, mi jefe, dijo: “Vas a trabajar con Omar, él se encarga de cine y teatro, en lo que te encanchas". Hasta ahorita no lo he logrado. El editor de cine y teatro me dio como tareas la bandera de teatro, no te la pierdas, cartelera de teatro y expertos. Tareas que un mono amaestrado por un mes, o como indicó mi novia “dos meses”, podría realizar. Además, todo, todo, absolutamente todo lo tendría que escribir a ciegas, sin haber presenciado la obra o la película, todo extraído del fabuloso y maravilloso Internet, dios de la información. La paga es poca, aunque debería decir ayuda económica, pero no me puedo quejar por cuatro horas de trabajo menos media hora porque simpre llego tarde, ok no me merezco más. Ahora ya tengo casí 5 meses. Mis órdenes se han rebajado a hacer listados de bares, antros y restaurantes -que luego no son usados-, y cubrir algunas órdenes, pequeñas notas, nada para el Pullitzer. No creo que me den la plaza. Califico mi estancia laboral como mediocre. Sin embargo, a pesar de todo, me parece bueno el papelito que me van a dar por participar como practicante en uno de los periódicos más importantes del país. Gracias Universal, el gran diario de México.

SAMGAR